UNA CASA PARA VIVIR DIFERENTE
Compramos una casa medio en ruinas en un pueblo de Mallorca. No para tener una casa bonita, sino para construir una forma de vivir.
NO BUSCÁBAMOS UNA CASA PERFECTA.
Buscábamos un proyecto.
La idea era sencilla: encontrar un lugar donde pudiéramos trabajar en remoto, pasar largas temporadas, y tener espacio para que creciera la familia. Pero sobre todo, queríamos mancharnos las manos. Aprender haciendo. Equivocarnos y arreglarlo.
No buscábamos un pueblo bonito ni turístico. Queríamos un pueblo real, con vida propia, panadería de toda la vida y vecinos que te saludan. Lo encontramos en el interior de Mallorca.
La casa llevaba años cerrada. Medio en ruinas, con el tejado hundido en algunas zonas y un patio salvaje. La vimos y pensamos: aquí hay algo.
"El camino importa más que el destino."
Cada error es un aprendizaje,
cada obstáculo una oportunidad
de hacerlo mejor.
CADA REFORMA EMPIEZA PENSANDO QUE SERÁ MÁS FÁCIL.
Esta no fue diferente.
LA COMPRA
Firmamos sin saber muy bien dónde nos metíamos. El plan inicial era una reforma ligera. Luego llegó la realidad.
LOS PLANES
Inflación, subida de tipos, cambios en las licencias de alquiler turístico. Todo lo que podía complicarse, se complicó. Pero seguimos adelante.
LA OBRA
Empezamos en febrero. La estructura que parecía sólida no lo era tanto. Como escribimos en su momento: "todo parecía estar bien hasta que rascas".
LA RECTA FINAL
Ventanas, suelos, cocina. El carpintero como eterno cuello de botella. Viajes en ferry con los niños para supervisar. Casi, casi.
TERMINANDO
Esto lo escribiremos pronto.
PIEDRA, CAL, MADERA Y MUCHA LUZ.
Una casa pensada para vivir.
¿HABLAMOS?
La casa no está disponible para alquiler vacacional, pero si buscas una localización para un shooting o producción, escríbenos.